
El Sauzal es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). Está situado en el norte de la isla de Tenerife, ocupando una superficie de 18,31 km² y estando su capital emplazada a una altitud de 300 msnm. En este municipio nació la monja, Sor María de Jesús, con fama de milagrera.

El origen del nombre del municipio se debe a la gran cantidad de sauces (Salix Canariensis) que existían en la zona, antiguamente conocida por el nombre de El Sauzalejo. Fiel testigo de aquellos tiempos, aún hoy se conservan algunos ejemplares en el parque de Los Lavaderos o en el cauce de algunos barrancos.
El municipio recibe el nombre de la capital municipal, pueblo dedicado por entero a las labores agrícolas, cuyas calles son un bello ejemplo de la arquitectura tradicional canaria. La Iglesia de San Pedro Apóstol y la Ermita de Los Ángeles, ambos del siglo XVI, son dos importantes muestras de los monumentos que aún hoy se conservan.

En el municipio se encuentra el Parque de Los Lavaderos y también la Casa del Vino en la Baranda, que cuenta con museo, centro de exposiciones, sala de degustaciones, tienda y restaurante. Este museo es propiedad del Cabildo Insular de Tenerife.
Dentro del término municipal, su extremo sur se incluye dentro de un espacio natural que abarca varios municipios limítrofes, denominado Laderas de Santa Úrsula, Los Órganos, altos del Valle de Güímar y monte de La Esperanza. Todo él constituye un paraje boscoso de gran interés paisajístico y ecológico.

En el otro extremo del municipio, en su franja costera, se halla el espacio natural protegido de los Acantilados de El Sauzal y Tacoronte, un enclave donde se refugian numerosas aves marinas, siendo también de interés botánico dados los curiosos endemismos que pueden encontrarse.
Luis Yuste la describió de esta manera:

"Mirador. Atalaya. Balcón sobre el mar. La mirada se pierde en el infinito o se recrea en la policromía del paisaje que nos circunda o del que, como un gigantesco mapa en relieve, se ofrece a nuestra contemplación. Es la obra de la naturaleza contemplada por manos del hombre, ayudada, mejorada, si cabe, por el esfuerzo y el amor de sus habitantes, de los hombres y mujeres que, a través de las generaciones, han hecho de El Sauzal ese

bellísimo vergel del nos cuesta trabajo arrancarnos. El sauzal es también acantilado que desde los altos se descuelga hasta las orillas del mar, es lugar de gratísima peregrinación en busca del buen vino o del sabroso y fresco pescado"